Quien diría, quien diría,
que el amor me volvería un polluelo
y eso que soy hombre bien hombre
para andar con recovecos,
quien diría, quien diría
que el amor me dejaría preso,
pues dije que no existía
y andaba más perdido que diablo en lo cielos,
más confiaba en la suerte y en los juegos ,
mas confiaba en la muerte
y hasta en el viejo pascuero
creí en todo menos en tan grande misterio,
quien diría quien diría
que una mujer me convertiría en polluelo,
sabiendo que es una víbora
no me importaría morir bebiendo su veneno,
ser la lengua de su boca
y las caricias de sus cuerpo,
quien diría, quien diría.




que me iba a encontrar con un verso tan bonito!
Saludos, poeta.